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Dedos insensatos

16:44 Posted by René Zapata

Abalánzate contra mí. Ira del alma mía. Que los corazones palpitantes hagan crujir el hierro de sus puertas. El camino de la luz tenue enmudecerá la angustia del ser. No eres. No somos. La calma de los cielos. La pasión de los infiernos. La oscuridad se ausenta en las tinieblas, se posa en las miradas y pensamientos de nosotros. Súbdito de amor. Rebeldes. Revolucionarios.
Un niño me pregunta ¿por qué? Un niño llora la respuesta. Un niño canta el por qué. Un niño aprehende la tierra. El niño escapa, se aleja. Corre y canto. Me aferro al alma. Adiós.
El pestañeo metódico proyecta la angustiosa verdad. Las risas. Insensatos dedos. Mareado de mí, nauseabundo. Es mi camino tan alegre. Creado por los caminantes, incinerado por sus miradas.
No le escribo a la vida, le escribo a la mía. Fuego. Calma. Ira. Calma.
Un niño me pregunta ¿Por qué? Fuego. Calma.
Un niño llora la respuesta. Ira. Calma.
Que los corazones palpitantes hagan crujir el hierro de las cadenas. Mi camino. Mis tinieblas. Mis ojos, súbditos de amor. Rebeldes. Revolucionarios. Mis manos cantoras escupirán en las risas. Dedos insensatos.

Elegía de Amor

2:09 Posted by René Zapata

El veneno cubre nuestras almas. Sangramos.
Sangramos bajo la anestesia anestesiados,
con la que caeremos una vez más en el amor.
La esperanza es un mal preciado.
Las mentes dopadas de soledad. Desesperados.
Las preguntas sin respuesta para lo que sabemos,
es amor.
Prometemos la danza cegadora
bajo un cielo que nos contempla.
El corazón en llamas queriendo encontrarte
Las mentes mareadas en su canto fúnebre.
Hablar de salvación es hablar de tus brazos
entre oscuridad y tus ojos.
Promesa de muerte
entre murmullos.
Entre tu amor, mi amor.
El veneno cubre nuestras almas. Sangramos
En la hora de liberar de las cadenas nuestra escena perdida
Corazón en llamas queriendo encontrarte.
Las almas mareadas de su llanto final
Cúbreme con tus ojos.
Aguanta mi amor como rabia. Cólera
Que caigan tus sueños
en mi alma rastrera.

Ni llanto ni Canto.

0:25 Posted by René Zapata

Dedos que duermen la tormenta del pensamiento.
Dedos caudalosos que recorren la piel.
La carne se tensa al sentir malabares de caricias falsas.
Los ojos lloran la alegría del ayer, y tú... no estás.

No es como si me importara.
No es como si alguna vez haya creído en tu existir.
Entonces veo como te quemas
lentamente en mi memoria.
¿Pero qué se quema?
Ni poemas, ni absurdas prosas quedan.
Sólo mis manos aguantando las tuyas por última vez,
sólo mis ojos gritando los tuyos.

Ni el bosque que es de ti,
ni el manantial que se esconde,
ni esa montaña maciza que protege el águila
podrá contra el viento.
No correré al borde de un abismo por ti.
Por miedo a mí y la soledad,
que cantará su más fúnebre melodía.
El agua no calmará mi sed, que sólo es de ti.

No quiero ya belleza, ni entregar
algún vacío sentimiento como mil veces.
Quiero ya por fin quitarme la mierda de encima.
Poder creer en los ojos, no por lo que son,
sino por lo que puedo sentir.
Quiero sangrar y que sea real.
Quiero que duela,
que sea fatal.

Muerte Efímera

13:42 Posted by René Zapata

Me rendí. Vi tus ojos cerrarse, tus manos alejarse. El viento ya no grita, las almas callan, los aromas renacen... y dañan. Ni ficticia es tu respiración cuando se silencian nuestras lenguas. Y sin pensarlo doy media vuelta. Las lágrimas son monotonía en tiempos de cólera. No hay fuego, no hay sangre. El pyros se resguarda en mí. Tu voz rasga mis oídos. Caigo.
Por ventanas entra el sol. No ilumina. El cristal se levanta, la sombra llora y la habitación se ahoga. La pena fugaz. La herida sagaz. La sangre y tu voz. Ni correr puede el amor, ni amar la soledad.
Me rendí, ante tus ojos ya cerrados, tus brazos alejados. Cuando almas errantes deciden encontrarse. Cuando caricias ficticias parecen cortar. Cuando sonrisas eternas, verdaderas, se asfixian en la mentira y en la esperanza de ser.
Tic-Tac no es el reloj, no es el corazón, la espera, la desilusión, el remordimiento, la pasión. Todo gira y entra. Una mueca, saliva. Un ademán y tiemblo. Una salida y me escondo.
Tu piel reaparece en mis manos, fuego. Tus ojos siguen cerrados. Mis labios ocupan el espacio del amor con el tacto. Sólo la verdad miente. Sólo lo puro me daña. Y es real.

El Sol

1:30 Posted by René Zapata

Te imaginaba. En medio de árboles. Folclore y bailes. Te imaginé y cantabas. Cantabas mi tierra. Paseamos, reímos, pisamos las opacas baldosas de una plaza que no duerme. Te imaginé y sonreí. Actores, bailarines, trovadores, guitarras, niños, ancianos y entre todos, miraban atónitos tus ojos, y en tus ojos soñaba yo. Entre la música el amor. Entre el amor la música, nosotros. Me acerqué a tu oído y susurré un "te quiero".Y esa sonrisa que es de ti, iluminó más que nunca la ciudad del Sol.

Orquesta Gritos

22:17 Posted by René Zapata

La armonía de la música convirtiéndose en estruendo. Tensión. Magia y voz. Cada letra en tu respiración es melodía, cada sonrisa un acorde. El cello grita su estupor con nuestra canción. Bailes macabros y caricias ocultas. Tu pierna contra la mía, tus ojos mareados de soledad duermen los míos y nuestros dedos se transforman con el sonido del piano de cola. Los delicados violines definen nuestros cabellos desarmados por los estruendos, trenzados por el miedo. Tensión. Tensión en nuestras mentes, armonías del alma. Dolor en corazón. Canta la madera en nuestra piel. Nos sumergimos cada vez más en su aroma rojizo. Suaves acordes y tu mano. Risas y regocijo. Se anestesian nuestros oídos y canta un ave en flauta una fría primavera. Despertamos bajo la luna. Silencio. Espera. Estruendo. El corazón golpea. Golpea. Golpea...Golpea.

Entre deseos y dolor.

18:54 Posted by René Zapata

Las sospechas de una vida sin frenos es lo que me ahoga. Sentir tierra en lugar de aire lo que necesito. No caeré más en el engaño del tiempo. Sus segundos burlarán mi sentir y la distancia trizará sus mares en mi piel. No es el sueño dibujado en la palma de tu mano, no es el seno de la tierra clamando vida. Soy yo, y esta alma quien nubla mis ojos y evitan que te vea. No es lo lontano lo que me enfría. No es lo complicado. Es lo puro lo que contamina cada uno de mis pensamientos. Es lo verdadero lo que me engaña cada día. Son tus ganas y las mías. Tus ojos, manos, piel. Es tu pelo y el viento. Tu sombra, pensamiento.
¿Quién es el que no gritaría ante tan macabro sueño? Nuestros labios trenzados y corazones palpitantes. Que el romance muera en nuestras manos. Que el sol se ahogue en nuestros cuerpos. Que la noche enfríe cada cadáver que yace extasiado de amor. Yo...yo desgarraré cada pensamiento que tengo de ti, recuerdos ficticios y fantasías mundanas. Que se alcen tus besos, yo me quemaré en ellos.

Ni quiero estar.

15:27 Posted by René Zapata

Ni que las sombras ni el amor hagan que mi alma caiga en ti. Que no hay puertas de salida ni ganas de salir. Lentamente se cae el cristal. Se fragmenta y veo tus ojos. Nada respira, sólo la soledad inundada de ruidos y ficticias caricias. Es un lugar tranquilo, no hay caras no hay temor. No hay cordura ni locura, nada pasa cuando todo ocurre. No estoy aquí, no estoy aquí. Cada vez que corremos esperamos ser alcanzados, cazados. Tu voz está rasgando mis manos con el viento. Y las lágrimas cansadas deciden caer, no importa donde, no importa cuando, ¿qué importa como? Aúllan y se desmoronan como una casa de cartas. No estás aquí, no estás aquí. La tierra salada parece extrañarte y me daña. Es entonces cuando la casa parece hablar de luces que corren. No es mi voz, no es sonido, sólo luces ruidosas. Estruendo, locura y vacío. La cera de las velas se derrite cuando el reloj se detiene. Siempre esperamos agradar al tiempo, siempre queremos dar sentido a un paso. No es aquí. Nada lo es. No hay cordura, no hay locura. Porque no hay puertas de salida, ni ganas de salir.

Mil besos y un sueño.

1:45 Posted by René Zapata

La deseaba. De verdad la deseaba. Mi imaginación inventó texturas, aromas, sonidos. Y su imagen revivía cada noche, cuando el mundo al que llamamos "real" se confunde con el mundo de los sueños. Ahí es cuando la podía ver claramente, sin la interferencia de la distancia. Me sonreía, me hablaba y me besaba. La pasión humedecía nuestros cuerpos, los ojos lloraban con el calor de nuestro sentir. El deseo. Mis manos recorren tu onírico cuerpo. Cada centímetro de ti es letal para mi cordura. La locura. Tu lengua juguetea con la mía. Nuestra saliva carga con nuestro placer. Tu mirada golpea repentinamente la mía. Ardemos en nuestro abrazo, danzando como el fuego el cólera de amor. Tu boca besa lo que nuestras mentes deliran. Deliramos más amor y nos cobijamos en su expresión. El latido de nuestros corazones marcan los acordes de nuestros suspiros. Corazones desesperados por salir de su prisión y encontrarse, encontrarse al fin donde nuestras almas yacen dormidas, extasiadas de eternidad. Desearía no despertar.

Gracias Eros

21:39 Posted by René Zapata

Así es como desaparece el mundo. Yo y tú. Tú y yo. Entrelazados en la escena más sublime pintada por Eros. Es aquí cuando mostramos todo nuestro ser, nuestra pureza, nuestra esencia. Mi cuerpo acorralado. Mis brazos disfrutando cada centímetro de ti. Los labios que corretean apasionados se esconden y reencuentran, con sed de nosotros. Mi pecho contra el tuyo, y en un abrazo infernal, tu pecho contra el mío. Y cómo olvidar a aquellos corazones que luchan para besarse, se escapan de nosotros. Estrechados permanecemos, salvajes. Delirantes de amor. Locura. Deseo. Susurros en nuestros oidos, es el sonido de lo fundamental. Transpiramos mientras amamos. Amamos mientras respiramos. Y expiramos nuestras almas, que danzan un paso de locura celestial. Inspiramos más deseo, dulce como mil sueños. Lo onírico es primordial, propio del acto. Propio de ambos. Gracias Eros.

Azul

23:58 Posted by René Zapata

La soledad inunda mi mirada al reflejarse en la tuya, tan llena de todo. Oh azul sueño del que no desearía despertar, sueño del que me embriagaría la infinita eternidad. Azul mar de viajes enredados entre si, deforman la realidad. Olas que me ahogan en pensamientos tan sublimes, capaces de confundir al más empírico, y capaces de hacer al más lógico dudar de la objetividad. Tu mirada, sí, tu mirada, la misma que se percibe al estar mirando las estrellas en medio del alba nortina, con un frío, pero sutil viento abrasador. Ven, mírame ahora, estaremos solos esta noche bajo las estrellas. Seremos solo sombra, solos bajo el cielo. No cerraré los ojos, no podría pestañear ante tan maravillosa escena. Tú y tu mirada, que junto a tu excéntrica sonrisa hacen la obra de arte perfecta, en donde pasión y amor van de la mano con la rabia y el dolor. ¿Cómo podría desordenar este cuadro?, escrito por el destino y parido por la imaginación. Ahí va de nuevo aquella sensación onírica, tan dulce como sal y tan amarga como la miel. Pero tan solo puedo soñar... ¿A qué mas podría un mortal aspirar, si no al suave beso de un sueño? ¿Qué puede esperar un mortal cuando tiene ante sus ojos a tan extraño ser lleno de paz azul? Tan lejano como un recuerdo. Tan libre como la extensa noche...nuestra propia noche. Si tan solo pudiéramos caer al cielo, ardiendo como rocas, cayendo tan profundo, como lluvia.

Perfección es poco, cuando atontado admiro tu azul mirada inexpresiva que hasta a veces creo...que es real.